Muchas personas tienen la virtud de haber nacido
con un talento indiscutible para la cocina, ya sea por herencia o por la
experiencia que tuvieron desde niños. Lo cierto es que a lo largo de su vida
han podido desarrollar un exquisito paladar comparado con el de los más destacados
Chef, aprendiendo de forma empírica a preparar una exquisita variedad de
platos, tanto nacionales como internacionales. Entre algunos de ellos podemos
encontrar a la emblemática Teresa Izquierdo, quien nos dejó una herencia
culinaria y cultural indiscutible, y quién es y será siempre recordada como una
de las más grandes cocineras peruanas, dignas de toda admiración y respeto por
todos los peruanos y los amantes de la buena comida.
Por otro lado, encontramos a los cocineros de
Escuela, aquellas personas que persiguiendo una vocación y sobretodo una gran
pasión, decidieron con ímpetu seguir una carrera profesional en cocina, a pesar
de que hace unos 20 años nadie se imaginaba que podía existir una carrera
profesional dedicada a la cocina y menos aún que te dieran un título por
seguirla, tampoco nos imaginamos que la cocina peruana experimentaría un
despegue tan espectacular y que hoy sea reconocida como una de las cocinas más
influyentes del mundo. Pues bien, hace ya algunos años cientos de jóvenes optan
por seguir la carrera de cocina, ingresan muchos y no todos logran culminar,
los motivos son diversos: temas económicos, falta de vocación, cambio de
carrera. Lo cierto que es que el grupo de personas que logran culminar una
carrera de cocina y lo hacen por pasión puede convertirse en grandes exponentes
de la cocina, no solo en el Perú sino en el extranjero.
Existen muchas opciones para
seguir una carrera de cocina hoy en día, muchas de ellas muy buenas, algunas
regulares y otras no tanto. Para los que deciden seguir esta carrera es
importante hacerse las siguiente preguntas: ¿quién me va a enseñar?, ¿tiene
experiencia?, ¿el lugar donde estudio tiene prestigio?, ¿me dan todo lo que
necesito?, ¿qué puertas me abrirá?, preguntas claves que les ayudarán a tomar
la mejor decisión, ya que recordemos que la educación es una gran inversión de
tiempo y de dinero.
En cuanto a la gran duda de quién
es mejor, ¿el cocinero empírico o el de Escuela?, a mi parecer ambos tienen sus
ventajas, el empírico tiene toda la experiencia y la buena sazón, el de Escuela
tiene la formación académica y los estudios que le amplían los conocimientos y
desarrollan su creatividad, ¿quién es mejor?, depende del público, lo cierto en
esta profesión es seguirla y vivirla con pasión dando la milla extra que los
demás no se atreven a dar, creyendo siempre
que el cielo es el límite y que las oportunidades se presentan para aquellos
que se atreven a tomar buenas decisiones.
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